sábado, 13 de septiembre de 2008


Por suerte, los duelos de la vida tienen su fin. Se terminan amores, relaciones. Se cierran etapas. Procesos que parecen eterno sufrimiento, melancolía y dolor un día cualquiera encuentran su punto final. Uno elige: ¿seguir o cambiar? Así, de repente. Simplemente pasa.

1 comentario:

capitanfla dijo...

Un día te das cuenta.

Un día decís basta.


Jamás sos tan poderoso/a y libre como ese momento.


Besos.